
Seamos honestos: criar patitos es algo complicado. Con toda la humedad y los gases de amoníaco provenientes de los desechos, el incubador se convierte, básicamente, en una cárcel para los equipos electrónicos. La mayoría de las lámparas de calefacción simplemente no pueden soportar ese entorno. Se corroen, los sellos fallen, y entonces… ¡puf! Quedas con un incubador frío y muchos pájaros temblando de frío.
Nos cansamos de ver eso ocurrir, así que reparamos nuestras lámparas infrarrojas para que pudieran resistir ese entorno tan hostil.
El problema de los cables
¿Saben cómo los cables de goma o PVC estándar terminan agrietándose y pelándose? Eso ocurre porque los químicos presentes en los criaderos de aves los destruyen poco a poco. Cambiamos esos cables por otros recubiertos de fluoropolímero. A estos cables no les importa el amoníaco. También añadimos un revestimiento reforzado para que los cables no se dañen cuando se limpia el incubador o se mueven los componentes. Así, los cables permanecen seguros, secos e intactos.
Evitar las fugas
La mayoría de las lámparas se dañan debido a la humedad que se cuela entre la bombilla y su base. Esto se denomina “filtración de humedad”, y es un verdadero problema. Para solucionarlo, utilizamos sellos de silicona de alta temperatura que crean una barrera hermética. Ninguna humedad puede entrar. Punto.
También reforzamos las bridas de sujeción de las lámparas. El metal se expande y contrae cuando hace calor, lo que hace que las lámparas se inclinen con el tiempo. Las nuestras, en cambio, permanecen firmes en su lugar. Además, están diseñadas para encajar perfectamente en los sistemas que ya utilizan.
La verdad sobre el costo
Aquí está el problema: estas no son las lámparas más baratas del mercado. Tendrán que pagar un poco más al principio, pero los materiales son de calidad y duran mucho tiempo.
Una cosa a tener en cuenta: revise su panel de control. Asegúrese de que pueda manejar la potencia de las lámparas, para que no se apaguen cada diez minutos. Además, tenga cuidado con el termostato. Si se genera demasiado calor en un espacio pequeño, los patitos morirán. Mantenga la calibración adecuada.